Samhain: La Noche en que el Velo se Disuelve
- 27 oct 2024
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La rueda del año sigue girando y, con la llegada de los vientos fríos y la caída de las últimas hojas, entramos en la oscura y misteriosa festividad de Samhain. Este es uno de los Sabbats más importantes en la tradición pagana y marca el final de la cosecha y el inicio del invierno. A diferencia de Mabon, donde celebrábamos la abundancia de la tierra y la gratitud, Samhain es un tiempo de introspección y de honrar a quienes nos precedieron.
El Significado de Samhain: La Puerta entre Mundos
Samhain, celebrado entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre, es el momento en que el velo entre nuestro mundo y el de los espíritus es más delgado. Se dice que durante esta noche, nuestros antepasados y los seres de otros planos pueden comunicarse con nosotros.
Es una oportunidad para reconectar con nuestras raíces, honrar a quienes ya no están y hacer un balance de todo lo que ha sucedido en el año.

Esta festividad también marca el inicio del nuevo año celta, una época de renacimiento y transformación, en la que se deja atrás lo que ya no sirve para dar espacio a lo nuevo. Es el momento de cerrar ciclos y sembrar intenciones para el futuro.
Tradiciones de Samhain: Ritos de Honor y Transformación
Durante Samhain, muchas personas encienden velas en las ventanas para guiar a los espíritus de sus antepasados o preparan altares con fotos y objetos simbólicos de sus seres queridos. También es común realizar limpiezas energéticas en casa, quemando hierbas y resinas como el romero y el copal,
para despedir las energías viejas y crear espacio para lo que está por venir.
Una práctica especial en esta noche es la meditación o la adivinación, ya que las energías favorecen la intuición. Puedes usar cartas de tarot, oráculos herbales, o incluso leer los símbolos en la cera derretida de una vela para obtener mensajes sobre lo que necesitas saber en este nuevo ciclo.
Las Plantas de Samhain: Guardianas y Guías Espirituales
Samhain está asociado con plantas que protegen, sanan y ayudan en la conexión con el mundo espiritual.
Aquí te comparto algunas de las más significativas:
Ajenjo: Conocido por sus propiedades mágicas de apertura psíquica y protección, el ajenjo se usa a menudo en ritos de adivinación. Puedes encender un poco de ajenjo seco mientras meditas para amplificar tu intuición.
Romero: Una hierba de protección y memoria. Quemar romero durante Samhain es una manera de honrar a los seres queridos y purificar el espacio. Es ideal para la limpieza energética.
Manzanilla: Aunque su energía es suave, la manzanilla es un potente amuleto de protección. Puedes hacer una infusión de manzanilla para beber mientras reflexionas o para limpiar tus herramientas espirituales.
Manzana: Considerada un símbolo de la vida y la muerte, las manzanas se ofrecen en los altares para honrar a los difuntos. Puedes cortar una manzana en cruz y ver las semillas en forma de pentagrama, un recordatorio de la conexión entre nuestro mundo y el espiritual.
Ritual para Samhain: Conexión con los Ancestros
Este ritual es simple, pero profundo. Es ideal para quienes deseen crear un espacio de honor y recuerdo para sus seres queridos:
Prepara un pequeño altar en casa o en el jardín. Coloca fotos, objetos significativos o incluso plantas frescas en honor a tus ancestros.
Enciende una vela blanca o negra y quema un poco de romero. A medida que lo haces, visualiza cómo la luz de la vela atrae las buenas energías y el humo del romero purifica el ambiente.
Tómate unos minutos para hablar con tus seres queridos, agradecerles y pedirles su guía para el nuevo ciclo.
La Leyenda de las Luces Errantes: El Fuego de los Espíritus.
En las antiguas tierras celtas, existía la creencia de que durante la noche de Samhain, los espíritus de los difuntos podían cruzar al mundo de los vivos. Según la leyenda, en esta noche mágica y oscura, las almas en pena vagaban por los campos y caminos, guiadas solo por la luz tenue de pequeñas llamas danzantes que se conocen como las "luces errantes" o "luces de los espíritus".
Se dice que las luces eran el eco de espíritus perdidos que no habían encontrado paz o que no podían cruzar por completo al Otro Mundo.
Las personas dejaban velas encendidas en sus ventanas o linternas talladas en nabos para guiar a los espíritus benévolos de sus antepasados hasta sus hogares, donde les ofrecían comida y abrigo.
Pero también encendían grandes hogueras en los pueblos, creyendo que la luz ahuyentaría a los espíritus malignos y evitaría que las luces errantes guiaran a los vivos hacia caminos de perdición en la oscuridad.
Una versión popular de esta leyenda narra que el origen de estas luces errantes fue un hombre llamado Jack O'Lantern. Según la historia, Jack engañó al diablo y, cuando murió, no fue aceptado ni el cielo, ni el infierno.

No fue aceptado ni en el cielo ni en el infierno.
Condenado a vagar eternamente, el diablo le dio solo un carbón encendido, que Jack puso dentro de un nabo hueco para iluminar su camino. Desde entonces, cada Samhain, las luces de Jack y de otros espíritus perdidos se ven en los caminos y bosques, recordándonos que, aunque el velo es delgado y la conexión entre mundos es posible, hay ciertos espíritus que jamás encontrarán descanso.

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